R3. Alhaurín el Grande- Baena- Alcázar de San Juan
📍 Paradas del recorrido
En esta ruta gastronómica te proponemos adentrarte en tres municipios donde la historia te sorprende y la gastronomía te deleita, esta vez Andalucía y Castilla la Mancha te acogen para comenzar desde el Sur de España y seguir hacia el centro de la península.
1. Alhaurín El Grande
Inicio2. Baena
Distancia desde Alhaurín El Grande: 154 km(1h 39 min)
3. Alcázar de San Juan
Distancia desde Baena: 269 km(2h 50 min)
1ª Parada Alhaurín El Grande: Sabor a Huerta Ir al destino
Este bello pueblo blanco enclavado en el Valle de Guadalhorce respira historia por los cuatro “costaos”, fenicios, romanos y árabes dejaron su poso y tradición en sus calles, en sus gentes y en su gastronomía. Descubrir Alhaurín es descubrir sus saberes y sabores. Aquí, los visitantes pueden sentir, ver y oler el alma de este municipio y conectar con lo autentico; naturaleza, tradiciones, hospitalidad. Conoce un lugar donde la tradición y la modernidad se dan la mano mientras se respira el olor del Mediterráneo.
2ª Parada Baena: Baena, Tierra de Olivares Ir al destino
Baena ejemplifica como pocos pueblos aquello de como en casa no se come en ningún lado’, con un recetario infinito, el gusto por la sencillez, el cariño por el producto local y la evidente calidad de la materia prima hace que la gastronomía baenense sea un reclamo turístico por sí solo. Saborear el aceite D.O. Baena es todo un placer para los sentidos y si se marida con sus restos arqueológicos de la Bética romana, su historia y su espíritu religioso con su famosa Semana Santa y el sonido de sus tambores, conocerás la esencia de este bello municipio de la comarca cordobesa de Campiña Este- Guadajoz.
3ª Parada Alcázar de San Juan: Alcazar de San Juan. Alma de Cervantes Ir al destino
Alcázar es tierra de Cervantes, de hidalgos caballeros, de historia y buenos vinos. En el corazón de la Mancha este bello municipio no deja indiferente al visitante. Las calles están sembradas de guiños literarios: estatuas, azulejos con pasajes de la novela, pero Alcázar no es solo letras y leyendas, es también Tierra de Vinos que rinde culto a la tradición vinícola de La Mancha con sus afamados caldos. La gastronomía de Alcázar no es simple alimento; es memoria viva, herencia de siglos y amor por lo auténtico. Un lugar donde la cocina se entiende como un verdadero legado. Estos sabores no se inventaron: se heredaron.
Alcázar de San Juan no es un destino; es una invitación a perderse en el tiempo, a creer, aunque sea por un instante, que los molinos son gigantes y que, tras la próxima esquina, aguarda una aventura.